Durante la previa, Maradona había manifestado que solicitaba respeto hacia los napolitanos, que estaban en favor de él, camiseta blanca seleccion españa de parte del resto de Italia. Los de Xavi no han perdido en el Camp Nou en la Liga esta temporada y han convertido su feudo en un auténtico fortín: 32 puntos de 35 posibles con 25 goles a favor y 1 en contra. El Submarino amarillo afronta su primer partido de la temporada 2022-2023 ante su público. Sergi Barjuan arrancará la segunda vuelta sin poder contar con Matheus Pereira, sancionado tras ver la décima amarilla de la temporada y cumplir el segundo ciclo, ni con los lesionados Ángel Rodado, Arnau Solà, Peque y Nils Mortimer, mientras que el último fichaje, Fabio Blanco, está con la Sub-18. El segundo partido, ante la Unión Soviética, enfrentaba a Argentina con la obligación de ganar para poder asegurarse pasar de fase. Con un gol de Gabriel Batistuta, Argentina se impuso por 1 a 0 ante los australianos y clasificó al Mundial de Estados Unidos. El equipo, en un duro partido, apenas empató 1 a 1 con una asistencia de Maradona para el gol de Abel Balbo, por lo que debían ganar en la vuelta, disputada en El Monumental el 17 de noviembre.
Tres minutos después del gol de Völler, Maradona, rodeado por tres alemanes, maniobra y coloca una asistencia imposible a Jorge Burruchaga, quien convierte el tercer y último gol del partido, y coronó a Argentina como campeón del mundo por segunda vez en la historia, ocho años después de su primer título. Asistencia de Frenkie de Jong con un pase de cabeza. Vuelve a sacar el centro el brasileño buscando a un Lewandowski que no pudo rematar de cabeza. En la previa al partido en Turín, Maradona se encontró inusualmente desanimado, al admitir que los brasileros eran mejores que ellos. Lewandowski cayó lesionado el pasado 4 de octubre en el segundo partido de la fase de grupos de la Champions League ante el Oporto y desde aquel momento tanto los médicos del club como el jugador pusieron este partido en rojo en el calendario. Maradona, por su lado, se estableció como el mejor jugador del mundo al llevar al Napoli a la élite futbolística, ganando dos veces el scudetto, y a su vez, generando una revolución social en Italia al enaltecer el estatus social de los sureños con el de los norteños. A partir de ese momento, hasta su regreso en 1993, Maradona empezó a vivir un periodo tumultuoso en su vida privada, y a su vez, futbolística, sufriendo su primera suspensión por dopaje en marzo de 1991 que lo dejó sin jugar por 15 meses.
A pesar de este logro, Maradona no volvería a ser convocado para jugar la Copa América 1993, en la que Argentina volvió a salir campeón, ni para las Eliminatorias al Mundial 1994, donde el seleccionado sufrió la histórica derrota por 5 a 0 ante Colombia que la condenó a jugar un repechaje ante Australia para clasificarse. Durante el torneo, Maradona intentó o creó más de la mitad de los tiros de Argentina, intentó 90 regates, la mejor cifra del torneo (tres veces más que cualquier otro jugador), y recibió un récord de 53 faltas, lo que le permitió a su equipo ganar el doble de tiros libres que cualquier otro jugador, teniendo también el récord de ser el jugador con más faltas recibidas en la historia de la competición. Al final de la Copa del Mundo, Maradona ganó el Balón de Oro como mejor jugador del torneo por votación unánime y se consideraba que había ganado la Copa del Mundo prácticamente sin ayuda, algo que luego él declaró que no estaba de acuerdo. Maradona acabó llorando en la ceremonia de premiación, y recibió el Balón de Plata al segundo mejor jugador del torneo. Después del subcampeonato, Argentina fue recibida ante una gran multitud de gente en Plaza de Mayo, y la delegación, con Maradona y Bilardo a la cabeza, fue recibida por el presidente Carlos Menem.
En abril de 1994, Fernando Signorini, su preparador físico personal, lo llevó a una estancia en La Pampa alejado de la ciudad, para entrenarlo fuera de la tediosa prensa que lo rodeaba. Al final, Argentina sorpresivamente cayó derrotada por 1 a 0 con un cabezazo de François Omam-Biyik, sumado a la agravación del estado físico de Maradona por las patadas de los defensores cameruneses. A nueve minutos del final, Maradona agarró la pelota en mitad de cancha, regateó a tres brasileros, y casi cayéndose por la marca, le puso un pase a Claudio Caniggia, que había logrado desmarcarse y quedar mano a mano con el arquero, convirtiéndo el gol definitivo del partido, uno de los goles más festejados de la historia del fútbol argentino. A pesar de lo evidente de la mano, el árbitro del partido no cobró ninguna falta ni tarjeta para el argentino. A pesar de esto, la Selección había arribado al centro de entrenamiento que utilizaría como base en el Mundial 1990, ubicado en las afueras de Roma, con la intención de repetir la actuación anterior. ↑ «Portugal no seguirá como técnico del Granada». ↑ «Liga Femaddi Fútbol Sala». Campo 2: Fútbol 11 (105 x 65 metros).